miércoles, 20 de mayo de 2020

VOCES DE HOY EN EL TIEMPO / N° 7



LA APASIONADA CORRIENTE

Héctor Miguel Ángeli



  En abril de 2004, la revista Aquíallá, publicó un ensayo breve de Héctor Miguel Angeli a modo de introducción al tercer número de la publicación.
   Hemos querido aquí reproducirlo por dos motivos: el primero, un sentido homenaje al querido poeta; el segundo, la claridad conceptual del ensayo acerca de la relación del poeta y su obra en tiempos en que la figura de Narciso parece apropiarse de las formas artísticas que emanan del espíritu humano.
   Nos dijo (y dice) el poeta:

   A la poesía del mundo y a la poesía del país, que se nos puede presentar como objeto de análisis, oponemos la poesía de nuestra vida natural, esa que solo podemos considerar como sujeto intransferible de la existencia toda.
La intransferencia responde a pequeñas, sencillas y -¿por qué no?-  vagas historias… pues, en efecto,  nunca sabremos exactamente dónde empieza y termina un poema, ni hasta qué punto lo realiza el autor o el lector. No hay límites y si los hay, son imprecisos e indefinidos. Pero un poema, aunque nacido del caos, conserva las leyes misteriosas del universo. Esas leyes incomodan. Si bien el poeta se siente compañero de la poesía, la poesía siempre lo supera.
   Heidegger afirma: “la poesía de un poeta queda inexpresada. Ninguno de sus poemas, ni siquiera la totalidad de ellos, lo dice todo. Y, sin embargo, cada poema habla desde la plenitud de una poesía única y es a esta a la que siempre expresa”. Carlos Drummond de  Andrade dice al que busca la poesía: “Penetra sordamente en el reino de las palabras. / Ahí están los poemas que esperan ser escritos”. Y agrega: “Observa: / despojadas de mediodía y concepto, / se refugiaron en la noche, las palabras./ Todavía húmedas e impregnadas de sueño ruedan en un río difícil y se transforman en desprecio”.
   En estos bellísimos versos, el poeta brasileño acierta a descubrir las desconcertantes fuerzas que ejercen la atracción del poema: ambigüedad y ciencia en los extremos… y en el centro la rebeldía de ambas. Dichas fuerzas responden a la presencia de nuestras vidas, las que, por ignoradas son infinitas. Responden a lo intransferible. Nos cargamos de alusiones y de convocaciones; no sabemos exactamente quién nos ama o no nos ama, quién nos necesita o nos rechaza, quién nos olvida o nos recuerda. Se trata del “río difícil” donde ruedan los versos y nuestros días. La poesía está allí: no se oculta ni se detiene en las riberas. Marcha en la apasionada corriente.

 

Dos poemas del querido poeta


CON LOS PIES NOS VAMOS
No quiero que me levanten los pies para morirme.
Que me alcen las manos, eso sí,
hasta la desembocadura de los astros.
Pero no quiero que me levanten los pies para morirme.
Con las manos hacemos la ternura y la nostalgia,
Con los pies nos vamos.
Y cuando me vaya,
quiero ser toda mi despedida.
Porque estoy traspasado de materia,
de materia inflamable y aleatoria
que no me deja en paz, que me persigue
y que no quiero olvidar cuando me vaya.
Las cosas están altas y en la altura se arrastran.
Todas las cosas son, se me parecen:
el sueño intestinal del ave,
la orquídea en el vientre de los muertos.
Debo irme con ellas,
transportadas por esta permanencia.
Tan grande es el dolor de nuestra marcha,
tan grande y tan amigo,
que no quiero que me levanten los pies para morirme.
Quiero ser todo el que fui cuando me vaya.



DESCARTES RAZÓN
Y ESOTERISMO
Por Ramiro Ezeiza
   Si observamos la Humanidad desde una perspectiva histórica, vemos que pasó por sucesivas etapas. La enfocaremos desde una perspectiva fenomenológica, es decir, sin juzgarla.
   Desde la Antigüedad el hombre tuvo una relación con lo Sagrado. Podemos decir que Dios estaba siempre en el horizonte. Así, pues, los conocimientos que el hombre fue desarrollando siempre estaban enmarcados desde esa perspectiva.
   Durante la Edad Media y ya dentro de la Civilización Occidental la discusión entre Razón y Fe alcanzó importantes aportes, inclinándose en unos casos hacia la Fe y en otros hacia la Razón.
   El Renacimiento marca una quiebre importante, pues resurgen muchas concepciones anticristianas, donde las ciencias mezcladas con la superstición y la magia aíslan al hombre de su horizonte sagrado. Sin embargo, el Cristianismo sigue vigente y en lucha contra los elementos opositores.
  En el 1596, época cuando nace Descartes, la Iglesia Católica sostenía en el plano científico las teorías de Ptolomeo, pues las consideraba acordes con el Biblia y el Dogma.
   Cabe destacar, además, que dentro de la Iglesia Católica se había creado una institución que velaba por la pureza de la fe, la Inquisición, y ésta perseguía aquellas desviaciones del Dogma.
   De este modo, las investigaciones científicas no poseían la suficiente libertad para ser formuladas en público.
Por otra parte, el hombre del 1600 no distinguía claramente entre investigación científica (producto de la razón) y la fe. De este modo encontramos muchos casos entre los científicos donde razón y misticismo van unidos.
  Descartes, formado con los jesuitas, empieza por destacarse en los dominios de la geometría, y es allí donde comienza a investigar por su cuenta y va descubriendo nuevos campos científicos. Combinando geometría con álgebra formula por vez primera la geometría analítica.
   A sus propias investigaciones se le suma la relación con otros sabios, como el matemático alemán Faulhaber, quien aparentemente lo inicia en una secta esotérica, los Rosacruces.
   No sabemos a ciencia cierta quiénes eran, pero en la época se hablaba de los Rosacruces. Descartes, a través de Faulhaber, toma conocimiento de ellos, pues en el Cuaderno secreto, del que ahora hablaremos, hay anotaciones con signos alquímicos. 
 Dicho Cuaderno lo tenía Descartes no para ser publicado sino como anotaciones para un tema que lo preocupó científicamente: la estructura del universo. Por estas investigaciones podemos decir que fue el primer cosmólogo moderno.
   ¿Por qué ocultó esto? Aparentemente porque siendo católico no quería ser acusado por la Inquisición, ya que lo que iba descubriendo coincidía con la teoría heliocéntrica del universo, que Kepler, Copérnico y Galileo sostenían, en contra de la Iglesia.
La suerte de este Cuaderno es interesante, pues el primero que lo buscó hasta encontrarlo fue Leibniz, que también fue adepto de los Rosacruces. Si bien el Cuaderno era de 16 hojas, el filósofo sólo copia una parte, que es la que interesa. Leibniz había descubierto el secreto de Descartes, aunque nunca lo dio a conocer. Habrá que esperar hasta 1987 cuando Pierre Costabel, al publicar la copia de Leibniz, revela la clave secreta de Descartes.
   En la actualidad, los cosmólogos toman el descubrimiento cartesiano como un antecedente para sus estudios. Descartes colocó la física y la cosmología sobre una firme base matemática, utilizando como fundamento de esta la geometría de Euclides. Los actuales cosmólogos también utilizan la geometría para construir sus modelos de universo, pero abandonan el supuesto euclidiano de considerar el espacio como línea recta, y crean otras geometrías donde las curvas de varios tipos son los elementos básicos.
Cabe decir que Descartes se basó para sus investigaciones en la sola razón humana y prescindió de todo dogma religioso, anticipándose a la ciencia moderna, que no toma en cuenta ningún ámbito sagrado.
   Concluyendo, podemos decir que Descartes basó sus estudios en la razón y tal vez tuvo conocimientos de los Rosacruces, aunque nunca adhirió a ningún esoterismo, muriendo católico; tampoco trasmitió ninguna doctrina esotérica. Prueba de ello es que la Reina Cristina de Suecia, discípula del filósofo, al morir este, renunció a la Corona, se convirtió al Catolicismo y fue a residir en Roma.




DESCARTES: VIDA, CIENCIA, ARTE

Por Sebastián Calahuayo

   Acerca de la obra  de René Descartes, Alejandra Pizarnik dijo: Admiro el estilo de Descartes. Su limpidez. Su orden. Su fortaleza. Incluso, Jorge Luis Borges y otros tantos escritores dedicaron líneas de su literatura para recordar al científico francés.
   Transcribimos dos poemas extraídos de Descartes en Holanda, de Mariel Enrique y publicado por Ed. Paradiso.
   El primero, referido a su hija natural Francine que falleció a causa de la fiebre escarlata; el segundo relacionado con el temor de Descartes de ser juzgado como Galileo. Por esta causa abandonó Francia (a la que volvió en repetidas ocasiones) para pasar gran parte de su vida en Holanda y fallecer, a los 53 años en Suecia.

Entonces papá visitó al artesano
que me resucitó con piezas de metal
y mecanismos perfectos de relojería.
Fui su única hija.
Soy su entrañable autómata.
Soy su niña soñada.
El capitán ha entrado al camarote.
Ha visto el cofre.
Me ha visto, horrorizado.
Y me ha arrojado al mar.
Francine vuelve a morir,
ahogada.
El agua enfurecida
arrastra una muñeca levemente más alta
que mi última estatura.
Se la traga.
Papá mira mis dedos
aferrándose desesperados
a la espuma.
Lee en mis ojos su desesperación.
Un pedazo rasgado de mi vestido blanco
gira en un remolino a la distancia.
Papá asiste al espectáculo del indecible horror.
Papá comienza a morir.
Papá naufraga.



No tengo un feudo.
No tengo un lugar, estoy en tránsito.
Nada me pertenece, excepto el pie que pisa,
la lógica que mueve
mi pie.
Soy el soberano
de mí mismo,
en fuga.
Dénme el libro del mundo.
No quiero otra lectura.
Viajo para mirar.
(Viaja para intentar
disciplinar la angustia.
El terror le acaricia la nuca.
Viaja sin mirar atrás, sin cesar y sin mapa.
Viaja para evitar
el beso irreversible del terror)



EL RÍO DIFÍCIL: DONDE  RUEDAN
LOS VERSOS Y NUESTROS DÍAS

Testimonios de  la literatura oral



Invocaciones de los Ashanti
(Ghana)

Espíritu del Cedro
el que toca el tambor del Creador anuncia
que él mismo lo ha hecho para levantarse
como el canto del gallo al amanecer.
A ti nos dirijimos y nos entenderás.

* * *
Tierra, compadeceos,
tierra, compadeceos,
tierra y polvo,
en quien se puede confiar,
me inclino ante vos.
Tierra, cuando estoy a punto de morir,
me inclino ante vos.

Poesía de los Batak
(Sumatra)

¡Oh, esposo mío!
Tú me has abandonado, mi príncipe,
a mí, la solitaria;
estoy como la vaca abandonada,
como la hembra abandonada del búfalo,
sin compañero.
Ahora que mi marido me ha dejado,
ahora soy pobre yo, que tuve esposo.
Mi padre,
el grande, el ilustre,
el grande, que marchaba en esplendor
al monte Si Manabun, donde el suelo fácilmente
cede ante los pasos;
él, que surgió diestramente como el sol
y con dificultad bajó al ocaso.
De noche, a menudo lo reclamaban, a él, mi padre,
y también por la mañana clamaban por él.
¡Oh, tú oso en la ruta
tigre a las puertas!
Y ahora caíste, caíste, caíste, padre, príncipe,
Esposo.
¡Oh, padre mío,
tú, cuyos huesos jamás se fatigaban,
cuyas manos no reposaban nunca!
Nunca lloraré bastante por él, mi esposo,
mi padre, para quien era amigo el mundo.
Siempre he de pensar en él, cada vez que mis ojos se alcen.
Cuando recuerdo cómo se dirigía hacia el mercado,
allí donde florece el tráfico,
¡oh! ya no puedo ver con claridad el mundo,
tan copiosas me caen las lágrimas;
cuando revivo esta última miseria
que aprieta mis huesos,
la idea de que no tengo esposo.


Poesía de los Mangaia
(Polinesia)

¡Ay! Este es el gran vuelco,
la ruptura del eslabón de la vida,
el gran vuelco para que tú
puedas reunirte con los muchos,
con la multitud,
con los ariki que partieron antes;
subir por el camino
de los cielos.

¿A dónde se fue

(Coro)

Se fue de prisa hacia Avaiki,
desapareció al borde del horizonte,
por donde cae el sol.
¡Lloramos por ti!

Sí, por siempre lloraré
Y siempre lloraré por ti.

(Coro)

Amargas lágrimas derramo por ti;
lloro a la esposa de mi corazón, perdida.
¡Ay, que no volverás!
¡Oh, si volvieras!

(Coro)

Detente; regresa al mundo.
Vuleve a mis brazos;
eres como una rama arrancada por el vendaval.

Arrancada y ahora en Avaiki,
esa tierra lejana a donde has huido.


Lamento
-Fragmento-
(Poesía primitiva de Islandia)

Muy difícil es
mover la lengua,
en el aire
la balanza del canto.

Fácil no es
la presa de Vidurr(1)
echar afuera,
desde el escondrijo del alma.

Fácil no es arrancarla
porque provoca dolor,
grave,
la tardanza del pensamiento,
el feliz secreto
del pariente de Frigg(1)
del alba de los tiempos robado
al mundo de los gigantes.

1.    Vidurr y Frigg: nombres diversos para un mismo dios poético.




CONFLUENCIA DE ARTISTAS
EN EL SIGLO XX
Por Graciela E. Krapacher

…el que habla en la poesía del siglo XX... es un individuo que regresa derrotado de todos sus ideales, de todos sus sueños, que ha sentido abrirse el abismo bajo sus pies…ha vuelto del infierno y, como Rimbaud, se encuentra “con la realidad rugosa por abarcar y un deber que buscar”. (Aguirre, R. G. Las poéticas del siglo XX).
   Como una ciega paradoja, el siglo XX, harto signado por el caos, el extravío, la crisis, la crueldad y sujeto a consideración y a discusión, ha ofrecido y legado un acaecimiento impar, una profusión inédita de obras literarias de expresión humanista como respuesta existencial, producto de una pléyade de autores cuya creatividad y excelencia han inmortalizado el eco de sus voces. América Latina no permaneció ajena a esta confluencia de artistas y, en dicha etapa seglar, de ebullición, intensidad y reinado de la palabra poética, surge la resonancia del boom, como fenómeno literario artífice de su revelación valorativa. Las dos grandes guerras en Europa y otros acontecimientos históricos trajeron a América escritores refugiados, como Alberti y León Felipe, editores como Losada, profesores como Américo Castro, quienes impulsaron una empresa editorial y dieron lugar a un verdadero renacimiento cultural, donde se produjo la convergencia de poetas y escritores de envergadura estética  privilegiada. Las traducciones constituyen otra de las facetas del boom. En 1961, un grupo de editores internacionales se reúne por primera vez para otorgar el premio Formentor y decide repartirlo ex aequo entre Samuel Beckett y Jorge Luis Borges, lo cual consiste en asegurar la publicación simultánea del autor premiado en varios países europeos y en los Estados Unidos. Con Ficciones, Borges pasa de la categoría de autor leído en el ámbito hispánico a ser leído en todo Occidente. En Alemania, no sólo Borges sino Guimaraes Rosa y Jorge Amado han logrado éxito de público y de crítica, en Italia, Ernesto Sábato y Manuel Puig, en Francia, García Márquez y Cabrera Infante. Cien años de  soledad y La traición de Rita Hayworth fueron editados en paper-backs en Estados Unidos. Una de las consecuencias del boom de las traducciones ha sido el impacto que la obra de narradores latinoamericanos produjo en el cine, como el caso de Blow-up (1966) de Antonioni basado en el cuento Las babas del diablo de Julio Cortázar. También fue importante la creación del premio “Rómulo Gallegos” por el Instituto Nacional de Cultura y Bellas Artes de Venezuela, en 1966, como homenaje a uno de los iniciadores de un proto-boom, en los años veinte, con su Doña Bárbara (1929) que consagra cada cinco años, la mejor novela impresa del período. En 1967, lo obtuvo Mario Vargas Llosa por La casa verde (1966); en 1972, Gabriel García Márquez por Cien años de soledad (1967). En la aparición de numerosas revistas y publicaciones literarias sería posible advertir el mismo fenómeno. La mayoría de estas publicaciones periódicas, en Argentina, destinadas a difundir textos creativos, ya sea en prosa o en verso, exhiben una vida breve, a excepción de algunas caracterizadas por una extensa trayectoria, como Nosotros, Criterio o Sur, esta última fundada por Victoria Ocampo en 1931, en torno a la cual se realizaban tertulias literarias, donde solían concurrir figuras internacionales como Virginia Woolf. Oliverio Girondo y su esposa Norah Lange convirtieron su casa en un centro de tertulias y reuniones literarias donde asistían escritores jóvenes. Mundo Nuevo (1966) orientó el boom hacia un terreno puramente crítico y publicó textos inéditos de J.L.Borges y Pablo Neruda, Octavio Paz y Nicanor Parra, Carlos Fuentes y José Donoso, Ernesto Cardenal y Joao Guimaraes Rosa, Leopoldo Marechal y Mario Vargas Llosa, Clarise Lispector, entre otros. Una nueva generación de lectores se conforma a partir de 1939, compuesta por estudiantes universitarios que buscaban en los nuevos libros, revistas y semanarios publicados y ampliamente disponibles, la cifra de una lectura contemporánea del mundo que los rodeaba y sumía. Si bien el boom parecía constituir un fenómeno exterior de un acontecimiento más relevante: la pluralidad incomparable de obras literarias de forjada calidad, sin embargo, éstas no podrían haber alcanzado, sin la expansión editorial, de manera simultánea, la luz del conocimiento y su difusión. La literatura del Siglo XX recibió la impronta de las vanguardias europeas, sobre todo de las que tenían su centro en París, que se identificaban en esencia con la búsqueda de lo nuevo y la ruptura de lo instaurado. Asistimos así, al surgimiento de la Nueva Novela, donde se altera la linealidad del relato y emerge el quiebre del tiempo y la aparición de la subjetividad. La influencia de la teoría freudiana del inconsciente y la corriente de la conciencia devinieron en el repliegue hacia la interioridad, por ejemplo, en la composición y el discurrir monológico del Ulises del irlandés James Joyce, donde aparece también la trasgresión del tiempo narrativo. Supone además, la nueva novela, la prevalencia del significante y de lo formal sobre lo anecdótico del realismo del siglo XIX. Aunque Borges no haya escrito una sola novela, no se puede considerar el proceso de la narrativa de América Latina sin aludir a sus primeros libros de cuentos: Historia Universal de la Infamia (1935), El jardín de senderos que se bifurcan (1941), Ficciones (1944), El Aleph (1949). Estos textos ya se habían difundido antes de que Asturias produjera El Señor Presidente (1946) y que Carpentier escribiera El reino de este mundo. Una crítica teórica a la novela según la concepción borgeana aparece en el prólogo a La invención de Morel de Bioy Casares, donde Borges expresa que dicha novela es antipsicológica y antirrealista, que propone una ficción y el artificio verbal, y que “nadie se atreve a comprobar que si alguna primacía tiene este siglo sobre los anteriores, esa primacía es la de las tramas”. Entre los movimientos de vanguardia, el mundo del Absurdo y el Surrealismo de Alfred Jarry reclinan su influencia en Julio Cortázar, especialmente en Bestiario, uno de sus mejores libros de cuentos fantásticos, y también, en Oliverio Girondo, cuyos textos experimentales de En la Masmédula son la fuente intertextual del glígico de Rayuela. Girondo, Huidobro y Vallejo representan los grandes poetas de la vanguardia hispanoamericana que pregonan la ruptura con el Modernismo y sus epígonos y la renovación del ámbito sacralizado de la poesía. El inicial, aunque luego denostado Ultraísmo, derivado del Futurismo italiano, de la poesía de Apollinaire y del Creacionismo de Vicente Huidobro, es adoptado por Borges en sus primeros versos, donde la poesía es imagen, metáfora y síntesis. Borges concurría a la tertulia de Cansinos-Asséns en España y desde allí trae la novedad que predicará en Prisma (1921) y Proa (1922-1923). El recibimiento de las vanguardias enriqueció las formas literarias latinoamericanas, donde se mezclaron el existencialismo kafkiano y el juego formal estructural en la narrativa de Juan Carlos Onetti; lo onírico, lo fantasmal y la memoria en la novela Pedro Páramo de Juan Rulfo; el Realismo Mágico en las obras del colombiano Gabriel García Márquez y Lo Real-Maravilloso en la narrativa de Alejo Carpentier. Este grupo de artistas ostenta un acervo cultural anclado en la individualidad, que extrañamente los distingue a través de corrientes y estilos diferentes, incluso, dentro del mismo, como sucede, en la pertenencia al género fantástico, donde esgrimen su disimilitud Cortázar, Borges o Manuel Mujica Láinez. Nacen en Buenos Aires dos movimientos de vanguardia, dos ramas opuestas de una misma efervescencia literaria aunque no ideológica: el grupo de Florida identificado a través de su revista Martín Fierro (1919), segunda aparición en 1924 a 1927 y el grupo de Boedo, mediante su revista socialista Claridad de crítica, literatura y arte (1920). Con el grupo de Florida, con cierta marca europeizante, surge una nueva manera de abordar la literatura: se niega la anécdota, se adopta la inclinación hacia la poesía pura, prevalece el verso libre y el rechazo a la rima. El esteticismo y el formalismo conforman la proclama de los integrantes de la revista contra los atisbos de cristalización, amaneramiento y mímesis. J.L.Borges, A.Bioy Casares, S.Ocampo, E. González Lanuza, J.Fijman, A.Brandán Caraffa, N.Lange, J.Pedroni, C.Mastronardi, H. Rega Molina, F.L.Bernárdez, L.Marechal, R.Molinari, son, entre otros, los integrantes del grupo. Entre sus revistas, Prisma era una revista mural (Nº1 y Nº2), Nosotros (1922) duró 40 años, Inicial (1923 a 1926), Proa (1924 a 1926) donde asistían integrantes de Boedo, Síntesis (1927 a 1930), Revista de América (1924 a 1926), Revista Oral (parlante) con 16 ediciones, Destiempo (1936), Libra Argentina (1929 a 1930), Poesía ((1933) y Gazeta de Buenos Aires (1934). Alrededor de 1924, aparece el grupo de Boedo, caracterizado por una literatura realista y de intención popular-social, según las ideas de figuras europeas de la izquierda socialista, que ya antecedía a este agrupamiento. Si bien los textos intentan constituir un instrumento contestatario, hay en ellos una orientación netamente estética. La Revista del Pueblo (1926 a 1927), La Campana de Palo (1925), Bases (1919), Dínamo (1924), Los Pensadores (1922 a 1924), Extrema Izquierda (1924) eran revistas que expresaban al grupo. Formaban parte del mismo Castelnuovo, Amorim, Stanchina, Álvaro Yunque, Leónidas Barletta y César Tiempo. Algunos escritores como Amorim y Nicolás Olivari mantenían una relación alternativa entre ambos grupos. El tono polémico de Boedo  residía en su preocupación por la problemática política nacional y extranjera y no en el desasosiego estético. Su deseo era instaurar un orden social más justo y equitativo y enunciar los anhelos, frustraciones y miserias de sus protagonistas.  Es interminable la lista de artistas eximios que confluyen en este siglo XX y que estas páginas no pueden abarcar, tantos como Peyrou, Saer, Abelardo Castillo, Eduardo Mallea, Macedonio Fernández, Horacio Quiroga, Alfonsina Storni, Pedro Orgambide, Anderson Imbert, Marco Denevi, Haroldo Conti…Un siglo desbordante que impone la abundancia e intensidad febril de las Letras como contracara de la ausencia de cofradías intelectuales, de vaciedad, superficialidad e instantaneidad vertiginosa en el ámbito del arte que resta hoy, en este siglo XXI.

 

 

MARCO DENEVI

Por Sebastián Calahuayo
   El 12 de diciembre de 1998, a la edad de 76 años, falleció el escritor argentino Marco Denevi. Tal vez muchos lo recordarán por sus obras “Rosaura a las diez”, novela llevada al cine por el director Mario Soffici en 1958; “Ceremonia secreta”, adaptada para cine en el año 1968 por el director estadounidense Joseph Losey; “Los asesinos de los días de fiesta”. Incluso será recordado como periodista, ensayista y sus innumerables y merecidos premios literarios.
   Quien desee ahondar acerca de la vida y la obra del autor le sugerimos hacerlo en:
   Nosotros ansiamos recordarlo por un género del que fue un hábil cultor, los minicuentos:

A LA SALIDA DEL INFIERNO
-Dante: Adiós, dulce maestro.
-Virgilio: ¡Cómo! ¿Y el Purgatorio? ¿Y el Paraíso?
-Dante: ¡Para qué! Quien conoció el Infierno ya no tiene ningún interés en el Purgatorio. Y respecto al Paraíso, sabe que es la ausencia de infierno.

ADÁN Y EVA
Recordando lo que él hizo con el amor de Dios, Adán siempre recelará del amor de Eva.

CRUELDAD DE CERVANTES
En el primer párrafo del Quijote dice Cervantes que el hidalgo vivía con un ama, una sobrina y un mozo de campo y plaza. A lo largo de toda la novela este mozo espera que Cervantes vuelva a hablar de él. Pero al cabo de dos partes, ciento veintiséiscapítulos y más de mil páginas la novela concluye y del mozo de campo y plaza Cervantes no agrega una palabra más.

TRABAJO NÚMERO TRECE DE HÉRCULES
Según el apócrifo Apolodoro de la Biblioteca, “Hércules se hospedó durante cincuenta días en casa de un tal Tespio, quien era padre de cincuenta hijas a todas la cuales, una por una, fue poniendo en el lecho del héroe porque quería que este le diese nietos que heredasen su fuerza. Hércules, creyendo que eran siempre la misma, las amó a todas”.
El pormenor que Apolodoro ignora o pasa por alto es que las cincuenta hijas de Tespio eran vírgenes. Hércules, corto de entendederas como todos los forzudos, siempre creyó que el más arduo de sus trabajos había sido desflorar a la única hija de Tespio.

CUENTO POLICIAL
Rumbo a la tienda donde trabajaba como vendedor, un joven pasaba todos los días por delante de una casa en cuyo balcón una mujer bellísima leía un libro. La mujer jamás le dedicó una mirada. Cierta vez el joven oyó en la tienda a dos clientes que hablaban de aquella mujer. Decían que vivía sola, que era muy rica y que guardaba grandes sumas de dinero en su casa, aparte de las joyas y de la platería. Una noche el joven, armado de ganzúa y de una linterna sorda, se introdujo sigilosamente en la casa de la mujer. La mujer despertó, empezó a gritar y el joven se vio en la penosa necesidad de matarla. Huyó sin haber podido robar ni un alfiler, pero con el consuelo de que la policía no descubriría al autor del crimen. A la mañana siguiente, al entrar en la tienda, la policía lo detuvo. Azorado por la increíble sagacidad policial, confesó todo. Después se enteraría de que la mujer llevaba un diario íntimo en el que había escrito que el joven vendedor de la tienda de la esquina, buen mozo y de ojos verdes, era su amante y que esa noche la visitaría.


DOS POETAS NO ENCARAMADOS

AL PODIO DE LA EGOLATRÍA ESCRITA

Por Carlos Enrique Berbeglia

   La idea que tenemos de la poesía se escenifica en el poema, este puede ser propio y deberse a una iluminación que nos permite crearlo o encontrarlo en un libro de poemas luego de haber transitado varias páginas y sorprendernos alguno llegando a nuestras fibras íntimas, ¿qué sucede cuando esa poesía en cuestión arriba solitaria al ánimo o en un ramillete inédito que nos acercó su autor tímidamente y es reveladora de un poetizar que nos deslumbra? Acaso lo primero que nos ocurra es una reacción de sorpresa, ¿cómo es posible, nos cuestionamos de inmediato, que el autor de semejante conjunto de poemas no figure con ninguna obra publicada, ni siquiera en una humilde antología, habida cuenta, dicho sea de paso, la cantidad de tinta acaparada por obras poco o nada meritorias?
   La única respuesta posible consiste en proceder al análisis de ese alumbramiento repentino, agradeciendo al azar el haberlo colocado en nuestras manos.

                                            Resignación

                                            Un pabilo inquieto
                                             incierto
                                             al otro lado
                                             un viento de brisa.
                                             Una dulce cautela con fiera celada
                                             de crujiente metal
                                             disloca la noche
                                             hiere el sueño
                                             alivia la sangre
                                             espesa
                                             de antigua pena
                                             en un suspiro.

   Su autora es Graciela Krapacher, cuyo desempeño por excelencia es el de comentarista de obras literarias y redactora de textos monográficos. ¿Qué expresa a la razón este poema? A nuestro juicio la clave la encontramos en el verbo dislocar expresado en tiempo presente, un presente divisor de una luminosidad si apenas atrevida a iluminar una noche que, aunque precedida por la extensión de una pena (¿qué pena no es extensa?) se resuelve “en un suspiro”, y, ¿quién sino la conciencia, cautelosamente es la encargada de construir la resignación como enlace entre las dos partes de una noche “dislocada”?

                                          Eterno carpe diem

                                         ¿Es apariencia esta paz
                                         que siento oriunda,
                                         nativa
                                         en la captación atribulada
                                         del alma
                                         que siento
                                         como una posesión temporaria,
                                         fugaz
                                         pero que me sabe a infinito?
                                         ¿Es brotada de la extraña morada,
                                         Impropia
                                         que me usurpa
                                         o de la pertinaz falsía del pasado?

   Un poema resuelto en dos preguntas, donde la segunda se constituye, sin  desestimar su enunciado gramatical, en ¿paradójica?, respuesta de la enunciación primera. Aquí de nuevo el tiempo muestra su rol protagónico, a partir de un pasado que le  miente a la conciencia del poeta y le promete un Carpe diem, valga la contradicción, ¿que le sepa a infinito?
   De contar con un número mayor de poemas sabríamos, tal vez, dirimir esta cuestión, pero la suerte no nos acompaña en este caso.
   Otro autor, aunque firme,  ¡desechando la identidad que le permite figurar con un pseudónimo! Carlo Goretti, nace a la palestra ahora …

                                          Monólogo de Adán
                                        
                                         Creí sentirte en el viento de la noche
                                         cuando ama los frutos del verano.
                                         Venías en las cosas que nombro;    
                                         estabas dentro mío y te iba creando
                                         como un misterio más de mi vida.

                                          Tu sonrisa me habló de inocencia
                                         y del sabor extraño
                                         de no saber más nada
                                         que no fuera tenerte,
                                         ampararte en mis brazos,
                                         hacerte sangre de mi sangre.

… y nos invita también a descifrarlo, al cumplir, el poema, ese peculiar designio del símbolo, que, por lo general, lo pide.
   Una increíble declaración de amor al ser que se desprende de uno mismo y nos elonga, ¿podríamos interpretar de esta forma al poema si no conociéramos el mito o la pieza literaria careciera de encabezamiento? Aventuro una respuesta provisoria, sí, y aclaro de inmediato el por qué. Digo, al respecto que la compañía de poemas que trae, a uno de ellos nos abocaremos de inmediato, nos permite creer que nos hallamos ante una poesía que explaya el amor del poeta por una persona tan temporal como él, ¿acaso un hijo? (“ampararte en mis brazos/ hacerte sangre de mi sangre”)
   De los tres poemas que lo secundan solamente uno viene titulado, y la alusión al amor carnal resulta tan obvio (“Un beso enviado en una postal”) que nos omite el comentario pedido por

                                         Tú abres el corazón de mis palabras
                                         y haces elocuente mi silencio.
                                         Antes consultaba, para cada amor,
                                         los imprecisos horóscopos,
                                         las turbadoras cartas
                                         y la sed del desierto corroía mis entrañas.

                                         Caía en días donde la muerte era cierta.

                                         Ahora, estás aquí, presencia plena,
                                         continente abismado en el asombro ,
                                         alegría que llega, puente donde te encuentro,
                                         abrazo permanente en el naufragio de los días.

     El poema no oculta mensaje cifrado alguno, expresa, con claridad meridiana, la emoción provocada por el encuentro amoroso, no deja lugar a dudas y completa, en el plano estético, el sentimiento del autor mismamente expresado en el poema anterior que trascribimos.
   Nos resta una reflexión, si se quiere lúdica, para concluir este breve comentario: sabido es que, el incendio de la Biblioteca de Alejandría, hecho bajo el amparo del fanatismo religioso, desproveyó a la humanidad de una parte fundamental del legado cultural de la Antigüedad mediterránea, ¿Qué sucedería si, por obra de alguna conjunción misteriosa diera en suceder, ahora, la aparición de un poder que lograra la impresión (algo así como un anti-olvido) de los últimos, escojamos al azar, doscientos años de obras literarias, en prosa, teatrales y poéticas?, ¿cuántas maravillas surgirían ante nuestro asombro y cuántos libros, galardonados por el éxito, se escabullirían de los estantes donde exponen la soberbia de sus lomos? Dejamos a consideración del lector estos cuatro poemas para iniciar el juego.


POETAS ELEGIDOS

HANNAH ARENDT - ANDREA ZANZOTTO

HANNAH ARENDT (1906 - 1975)
Por Olga Reni
   Ha aparecido entre nosotros un libro de edición española, con poesías de esta destacada escritora,  filósofa alemana de origen judío, aclamada y criticada a nivel mundial por su discernimiento sobre lo humano y su pensamiento político,  desarrollados en diversos libros.
   Las primeras publicaciones de algunos de sus poemas fueron realizadas entre 1982 y 1986 con segundas ediciones de 2004 y 2006 respectivamente, los que figuraban en ensayos sobre la autora, su Diario Filosófico o en correspondencias con Heidegger y otros amigos. Pero lo que debe considerarse especialmente en este libro, es que amén de rescatar otros períodos, se publican por primera vez en castellano, con versiones revisadas,  poemas pertenecientes a 1923-1926, cuando contaba sólo 17 ó 20 años y ya cursaba filosofía.
    Muchos de ellos se encontraron  escritos a mano y otros mecanografiados,
por lo que debe destacarse, además del arduo trabajo realizado con la unificación por períodos, el haber rescatado la esencia significante de su palabra poética  traducida, lo que implica dificultad en  mantener ritmo y color del idioma original, o el verdadero sentido que el autor quiere dar a un término determinado.
    La intención de Arendt ha sido la de comunicar su pensar dentro de un estilo  llano y directo, sin dobleces ni exagerados incrementos literarios, sobre su preocupación, sus sentimientos, que en definitiva son también los del lector universal: alejamiento de la infancia o adolescencia, profundidad en el amor, pérdida de seres queridos, tiempo de vida y patria.
    Aquella jovencita que recitaba de memoria, a veces llorando de emoción, según palabras de la Profesora Irmela von der Lühe, fue considerada amante incondicional de la poesía a temprana edad, lo cual quedó corroborado con sus propias palabras: “la poesía ha sido muy importante en mi vida”.
    Le sigue el período 1942-1961, ya exiliada en Estados Unidos, pero como al principio, su principal motivo era sentir profundamente la vida, aceptarla y luchar con valentía,  con cierto dejo sentimental,  tal vez influenciada por la poesía de Schiller, Goethe o Rilke, a quienes leía.
    A sus primeros años adolescentes pertenece la poesía Consuelo escrito entre la correspondencia con su profesor Heidegger:

Llegarán las horas
en que las viejas heridas,
esas que olvidamos hace tiempo,
amenazarán con consumirnos.
Llegarán los días en que ninguna balanza
de la vida y los pesares/podrá inclinarse  hacia uno u otro plato.
Transcurrirán las horas
y pasarán los días.
Pero una ganancia sí nos quedará:
la mera persistencia.
 Y finaliza su poesía Lamentación:
…Pero el sufrimiento, que rehúsa sosegar los viejos sueños y la juvenil sabiduría,
no me deja renunciar
a la hermosa pureza de la dicha,


    En 1956, en su Diario Filosófico se lee:

La llaga que deja la dicha
se llama estigma y no cicatriz.
Solo las palabras del poeta
nos dan noticia de ella.
El decir poetizante
es sede que ampara y no guarida.

    Su leitmotiv era la comprensión, señalada en oportunidades de ser entrevistada, considerando que si el lector de su obra así lo entendía, era para ella “una satisfacción que partía de un sentido de patria”.
    Hanna Arendt, una luchadora de conceptos libres, una destacada y reconocida pensadora del siglo XX. Nos congratulamos con su obra poética.


ANDREA ZANZOTTO,  LENGUAJE Y EXISTENCIA

Versiones y notas de Julio Bepré

(1921-2011) Calificado como “cerrado” y “surrealista a deshora”. Existe sin duda en este autor un nexo nada ordenador entre un yo y el paisaje, y una reducción anti-realista del lenguaje literario. La descomposición del mismo constituye la materia de su poesía, denotando en definitiva una visión simbólica-metafísica de la existencia, con el descabalamiento de las unidades de sentido –convirtiéndose todo en un estallido de la entidad del poema-. No obstante esto, Zanzotto se amparó siempre en preclaras voces como las de Petrarca, Leopardi y Holderlin, entre otras, retornando siempre al presente en una suerte de azorada sismografía. Es  quizás  el  único   poeta italiano que
acometió románticamente las aporías del ser y de la nada en su enmarañamiento histórico, con todo el sabor trágico que ello implica. Citamos algunas de sus obras más importantes: Dietro el paesaggio (1951), A che valse (1952), Elegia y altri versi (1954), Vocativo (1957), IX  Ecloghe (1962), La beltà (l968), Pasque (1973), Filo (1976) e Il Galateo in Bosco (1978, Premio Viareggio), Fosfeni (1983)  Idioma  (1986)
   Expresó Montale que la lírica de Zanzotto es cultísima, una verdadera inmersión en la pre-expresión que antecede a la palabra articulada, constreñida  luego en una sucesión de giros que se reagrupan por afinidad fónica, con balbuceos, interjecciones y, sobre todo, iteraciones. Un extrañamiento de sí mismo y de su entorno surge en el lector cuando frecuenta a este lírico, al cual no se le pueden marcar tampoco campos semánticos definidos.
   Si toda traducción poética constituye una “traición”, confiamos en que la nuestra se justifique sólo por la intención de dar a conocer un autor de indiscutible excelencia creativa.

TÚ ERES- Me  descuida
Tú eres. Me descuida
y todo escalofríos me deja la estación.
Frutillas en los bosques  y manzanas a desdicha
en las miríadas de las lluvias.

El puro verano consumido
por los grandes vientos
iluminado por el amor

y toda otra floración
que no significa ni pesa
y esta improvisada tarde
para que pueda despedirme de ti.

Contigo verde ahora
de brumas y rayos
me rescatas. Yo veo todavía
entre enceguecedoras riquezas.

POR LA VENTANA NUEVA

Brilla la ventana de verde largamente,
largamente, sueño a sueño compuesto.
Huertos o prados, no lo sé; pero cuánta escarcha
antes de que me convenza, cuánta nieve.
entre el oro incierto y el vacío:
tú, mi ventana, y tú cielo que me traes
entre plácidos astros, los sonoros satélites

que ha lanzado el juego humano, con relámpagos
de ciencia fantástica para observar en órbita
a paso detenido los cuellos ligeros,
el buey en el campo arado, la vida y la luna.

Oh, ventana mía pureza no extinguible
para hacerte gastar todo esto que tengo.

No alegre ahora, en completa pobreza
todos tus dones no gozo todavía.

  Pero dentro de poco
  me darás aquello que deseo.


TU SEI. MI TRASCURA

  Tu sei: mi trascura
  e tutto brividi mi lascia la stagione;
  fragolli a boschi e pomi a perdizione
  nelle miriade delle píogge.

  La pura estate consumata
  dai grande venti
  illuminata dal amore

  e tutta un’altra fioritura
  che non significa e non pesa
  e questo pomeriggio improvvisato
  perché da te mi possa  congedare.

  Con te verde ora
  di caligine e raggi
  mi salvi, io vedo ancora
  tra accecanti ricchezze.

PER LA FINESTRA NUOVA

  Brilla la finestra del verde lungamente
  lungamente composto, sogno a sogno,
  orti o prati non so; ma quanta brina
  prima ch’io mi convinca, quanta neve.
  tra l’incerto oro e il vuoto:
  tú, mia finestra, e tu, cielo, che porti
  a me tra placidi astri gli squillanti satteliti

  che il gioco umano ha lanciati, con lampi
  di fantascienza, a vagheggiare in orbite
  leggiere i colli, e li vede a piè fermo
  il bue sul campo arato e la vite e la luna.

  O mia finestra, purezza inestinguibile.
  Per farti spesi tutto ciò che avevo.
  Ora, non lieto, in povertà completa,
  ancora tutti i tuoi doni non gusto.

  Ma tra poco
  tutto mi darai quel che anelavo.



  
EN EL TIEMPO

POR ADALBERTO POLTI
1 de noviembre de 1907. Muere en París, Francia, a los 34 años, Alfred Jarry. Poeta, dramaturgo, novelista, había nacido el 8 de septiembre de 1873 en Laval, municipio francés situado en el departamento de Mayenne en la región País del Loira, Francia. Con su madre y su hermano van a vivir a Saint-Briene y luego a Rennes, en Bretaña, donde Alfred Jarry cursa sus estudios secundarios. En octubre de 1891 llega a París para estudiar en el Instituto Henri IV donde será alumno de Henri Bergson. Luego ingresa a La Sorbona, pero no concluye los estudios de literatura. Entre sus obras citamos: Ubu Rey (1896), Los días y las noches (novela de un desertor, 1897), Ubu encadenado (1900), Almanaque ilustrado del Padre Ubu, Mesalina (novela de la antigua Roma, 1901), Ubu en la colina (1906), La Papisa Juana (novela medieval, 1908), Pantagruel, ópera bufa en cinco actos y seis cuadros, Poemas (1926), La Dragona (novela, 1943) y Obras poéticas completas (1945), entre otras. Ubu Rey es considerada antecesora directa del teatro absurdo, a partir de la cual Jarry empezó a identificarse con su propio personaje dado prioridad al placer antes que a la realidad. De su poema en prosa De la isla de Ptyx (dedicado a Stéphane Mallarmé) citamos un fragmento: 

La isla de Ptyx está hecha de un solo bloque de piedra de este nombre, la cual es muy estimable, pues se ha visto que sólo ella compone esta isla enteramente. Tiene la traslucidez serena del zafiro blanco y es la única gema cuyo contacto no produce frío sino que el fuego entra y se instala en ella, de la misma manera que en la digestión el vino.
1 de noviembre de 2009. Muere en Milán, Italia, la poeta Alda Giuseppina Angela Merini. Había nacido el 21 de marzo de 1931, también en Milán. Con sólo quince años publicó sus primeros trabajos y en 1947 fue internada durante un mes en el Hospital Psiquiátrico de San Raffaele Turro (Villa Turro) de Milán. En 1950 aparecieron  poemas suyos en la Antología de la poesía italiana (1909-1949) y en 1951 se publican dos de sus poemas inéditos en el libro Poetas del Novecientos. Entre 1950 y 1953 establece amistad con Salvador Quasimodo y en 1953 se publica su primer libro propio de poemas, La presencia de Orfeo. En 1955 aparecen Bodas romanas y Miedo de Dios y más tarde, en 1961, publica Tu eres Pedro, versos que dedicó a Pedro De Paschale, médico que cuidó a su primera hija nacida en 1955. Luego transita por un período de silencio y aislamiento provocado por su internación en el Hospital Psiquiátrico Paolo Pini que duró hasta 1972, alternándose hasta 1979 los períodos de salud y enfermedad. Fallecido su marido en 1981, se casa en 1983 con el poeta Miguel Pierri, trasladándose a Tarento, donde permanecen durante tres años, período durante el cual escribe veinte poemas-retrato de la urraca ladrona, alusión a la ópera homónima de Rossini. En 1986 regresa a Milán donde inicia un período de fecunda labor literaria y estabilidad psicológica. Para esa época aparecen sus libros Delirio amoroso (1989) y El tormento de las figuras (1990). Luego publica Las palabras de Alda Merini (1991) y Vacío de amor y más adelante Poesías de Alda Merini(1999), La tierra santa (2002), Baladas no pagadas (2005) y Cuerpo de amor (2009), entre otros. De su obra recordaremos el poema  

Un amigo
¿Qué es un amigo?
Una masa de carne
adentro con un hilo de alma
que te mira con miles de ojos
y te sientes perseguido
No es amor solamente
es uno que ha comprendido
que el verdadero enemigo del hombre es la vida
y la quiere estrangular
y te mata también a ti
por confusión de amor.
6 de Noviembre de 1919. Nace en Oporto, Portugal, la poeta y traductora Sophia de Mello Breyner Andresen. Falleció el 2 de julio de 2004 en Lisboa, Portugal. Entre sus obras figuranPoesía (1944), Día de mar (1947), Coral (1950), Liobro Sexto (1962) y Geografía (1967) entre otros. Por su  verso sucinto, claro, medido y contagioso fue considerada una de las mejores poetas de su época. Tradujo al portugués obras de Dante, Claudel, Shakespeare y Eurípides y obtuvo los premios Camoes (1999), premio de la Crítica (1983), y el Reina Sofía (2003), además del Gran Premio de Poesía por su Libro Sexto que en su homenaje le concediera la Sociedad Portuguesa de Escritores el 11 de julio de 1964, oportunidad en la que leyó su Arte Poética, de la que citaremos un fragmento: Quien busca una relación justa con la piedra, con el árbol, con el río, es necesariamente llevado, por el espíritu de verdad que lo anima, a procurar una relación justa con el hombre. Aquel que ve el espantoso esplendor del mundo es lógicamente llevado a ver el espantoso sufrimiento del mundo.  Asimismo fue miembro de la Academia de Ciencias de Lisboa y diputada socialista. La recordaremos con dos poemas breves.  

Tuve amigos que morían, amigos que partían
Otros quebraban su rostro contra el tiempo
Odié lo que era fácil
Me busqué en la luz, el mar, el viento.

Día
Mi cara se mezcla con el día
Nubes tejados ramas y diciembre
Apasionada estoy dentro del tiempo
Que me abriga con canto y con imágenes
Tan abrigada estoy dentro de la hora
Que ni lamento ya la tarde antigua
Todo se vuelve presente y se demora
¿Será que el día me pide que lo diga?
15 de Noviembre de 1887. Nace en Kirkwood, Misuri, Estados Unidos, en una iglesia presbiteriana de la que su abuelo materno era pastor, la poeta Marianne Moore. Falleció el 5 de febrero de 1972 en Nueva York, Estados Unidos. Obtuvo la beca Guggenheim, en 1951el Premio Nacional del Libro y en 1952 el Premio Pulitzer entre otras distinciones. Junto a T.S. Eliot, Ezra Pound, William Carlos Williams, Wallace Stevens y otros importantes escritores formó la lista de los poetas modernos norteamericanos. Publicó los siguientes libros: Poemas Seleccionados (1935, con introducción  de T.S. Eliot), ¿Qué son los años? (1941), Sin embargo (1944), Poemas reunidos (1951), Como un baluarte (1956), El lector de Marianne Moore (1961), Poesía y crítica (1965) y Poesía completa (1986) entre otros. De su poesía dijo T.S. Eliot en el prólogo de Poemas seleccionados: La poesía de Marianne Moore, o la mayor parte de ella, puede ser clasificada como descriptiva más que lírica o dramática. Se supone que la poesía descriptiva remite a un cierto período de tiempo, al que está confinada, pero es en realidad una de las modalidades permanentes de la expresión. La recordaremos con el breve poema

Una botella egipcia en forma de pez 

Aquí tenemos sed
y paciencia, desde el principio
y arte, como en una ola alzada para que veamos
en su perpendicularidad esencial
no frágil sino
intenso –el espectro ese
espectacular y vivaz animal, el pez
cuyas escamas desvían la espada del sol con su pulido.
23 de Noviembre de 1920. Nace en Chernuvtsi, Rumania (actual Ucrania) el poeta Paul Pésaj Antschel o Ancel (Celan es anagrama de Ancel en rumano). Se suicidó el 20 de abril de 1970 en París, Francia. En 1938 fue a Tours, Francia para estudiar medicina, pero luego volvió a Chernuvtsi  donde estudió literatura y lenguas románicas. Tradujo del francés, el ruso, el inglés, el portugués, el italiano y el hebreo las obras de Arthur Rimbaud, Ósip Mandelshtam, Paul Valéry, Shakespeare, Emily Dickinson, René Char y Emil Cioran. Su primer libro de poemas, Amapola y memoria es de 1952 e incluye el famoso poema Muerte en fuga, una descripción del campo de exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau. Sus otros libros son La rosa de Nadie (1963), Giro de aliento (1967) y Soles de hilo (1968). De su libro Muerte en fuga lo recordaremos con un fragmento del poema

Fuga de muerte
Negra leche del amanecer la bebemos de tarde
la bebemos al mediodía y de mañana la bebemos por la noche
bebemos y bebemos
abrimos una fosa en los aires allí no hay estrechez
Un hombre vive en la casa que juega con las serpientes que escribe
que escribe al anochecer a Alemania tu dorada cabellera Margarita
escribe y sale de la casa y resplandecen las estrellas silba a sus perros
silba a sus judíos hace cavar con palas una fosa en la tierra
nos ordena tocad para el baile…

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